“Niña, adolescente, los libros me salvaron de la desesperación; eso me ha persuadido de que la cultura es el más alto de los valores, y no logro considerar esta convicción con mirada crítica.”

sábado, 22 de noviembre de 2008

Cuando vi tu foto... te pareces al personaje de Herman Hesse

"Es ese rostro tan tranquilo,
Como si nada te importara realmente,
Es ese semblante algo debatido,
Entre la insolencia y la introspección"
"Yo te había olvidado…
O al menos eso había creído.
Mi corazón parecía haber decantado
Cada uno de los restos de aquello que fue nuestro,
Cada una de tus huellas.
Pero, al parecer,
Algo quedo, algo pequeño,
Un detalle, casi insignificante,
Y que sin embargo me ha dicho tantas cosas…"
"Es como si todavía me estuvieras mirando,
Es como si aun estuvieras aquí,
Y hasta hace tan poco había dejado de sentirte,
De recordarte,
De sentirte…
Cuando ví tu rostro, de nuevo,
En esa foto, de antes,
Sentí un cosquilleo por dentro,
Un latido de corazón demasiado fuerte.
Sonreías, discretamente,
Mirabas, insulso, a la cámara,
Junto a unos amigos,
De esos pocos que tenias,
Siempre fuiste muy distinto…
Son esos ojos grandes,
Que pecan de vanidosos,
Que se posaban y aunque estuvieras de lejos,
Parecías estar demasiado cerca,
Tu mirada subraya mucho,
Como que todo lo que ella toca
Cobra notoriedad,
Pero pierde inocencia…
Yo, a tu lado, perdí inocencia.
Y esa foto me vuelve a corromper,
Tu imagen retoma una parte importante de mi ser,
Y esa foto que me vuelve a indagar,
Esa postura en la que me sigues esperando…
Yo desde aquí,
Vos desde allá,
¿Qué más podemos hacer?
Guardaré la foto,
Y cuando vuelva a verla,
Volveré a perseguirte…
Y me dejaré ser cazada
Por tu andar de lobo estepario,
Por la ferocidad de tu mirada."

2 comentarios:

Vesper dijo...

Este intento de construccion lirica es una de esas rocas, filosas y pesadas, que alguna de esas fosas que de vez en cuando plagan el alma acaba por exteriorizar. Que caracter liberador tienen las letras! la literatura... que belleza y maginificencia, porque acaba por inmortalizar lo que de otra forma el alma olvidaria, o reduciria demasiado

cintia dijo...

Natalia: llegué a tu blog a través del de tu profe Salmoiraghi. ¡Qué bueno es saberse acompañada en la pasión por la literatura, por alguien tan fresco y joven como vos! Casi puedo recordarme a tu edad, a través de tus palabras. También me acordé del maravilloso libro de Herman Hesse, y me dieron ganas de salir corriendo a leerlo.
Besos, no dejes de escribir.
Cintia.

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