“Niña, adolescente, los libros me salvaron de la desesperación; eso me ha persuadido de que la cultura es el más alto de los valores, y no logro considerar esta convicción con mirada crítica.”

jueves, 5 de agosto de 2010

“La única diferencia entre un loco y yo, es que el loco cree que esta sano. Yo se que estoy loco”



- Estás loca, niña.
- ¿Por qué mamá?
- No se puede pensar así... Así de triste, así de real, así de sentido... Se supone que uno no debe pensar así.
- ¿Por eso soy Rebelde?
- P o r e s o m i s m o .
- ¡Touché!


Dicen por ahí que enloqueció. Que despertó y le dolía despertar, que soñaba y lloraba al soñar.

Pero ¿Quién no ha visto sonidos, quién no ha oído colores? A quién no se le escurrió la vida entre las manos como en una opereta surrealista, como el agua secándose en el desierto, al romperse un corazón...

Y eso me gusta de ser América Latina, es absolutamente surrealista, nada de estructuralismos frívolos y haute couture a lo viejo mundo... (Aunque exista demasiada imitación eurocentrista)
Latinoamérica es surrealismo, es locura, es libertad.

Me sorprende viajar en tren y descubrir lo loco que suena si uno le pregunta a la persona que lo circunda "¿Fue feliz al despertar esta mañana?" o si uno se sienta en el medio de la vereda, la reacción del resto es inminente. No es tanto por la incomodidad que puede causar, pero más bien por lo diferente de su actitud, de su conducta. Lo distinto fue, históricamente, lo despreciado. En etapas como las que vivimos el distinto, la minoría, la divergencia, ya no debe ser entendida de tal manera. No hay manera objetiva de vivir la realidad. La realidad es una utopía, cuando uno vive la pincha, pincha con esa aguja que supone la existencia absurda e interferidora que se es, y al tocarla así la deforma. Al deformarla la apropia, el hombre necesita apropiar, necesita ser libremente esclavo de sus elecciones. A eso que se llama Libre Albedrío.
Y la gente siguió hablando y refirió que estaba loca porque reía desaforadamente, vestía estrambóticamente, y a dónde iba rompía un corazón.

Loca, Loca, Loca... Porque sentía con el corazón y no se callaba lo que sentía porque dormía despierta y amanecía llorando.

Vivir es de por sí una experiencia surrealista, es de por sí una locura, es de por sí un absurdo, y de allí podemos extraer todas las conclusiones que queramos.

Ser "cuerdo" acorde al modelo occidental europeo es simplemente una manera de adaptarse al sistema. Ser "normal" es un invento yanqui. No estoy de acuerdo con nada de eso. Y estoy absolutamente Loca, de ser el caso.


N.




1 comentario:

PSA Morón dijo...

Somos locos los dos por el hecho de no poder coordinar lo que estas palabras de sociedad por entienden, ya nos que vemos un en abismo de irrenunciabilidad e inconmensurabilidad social arrojados a la existencia material, y porque nos dejan NO nos Ser y Estar, y yo Te Amo, te quiero amar, eternidad es una palabra, mas el sentimiento quieras o no ya forma parte de mi axioma llamado "G.", y en esto que parece un oxímoron capaz de enloquecer cualquiera a, sabemos los dos, es decir, ambos, el uno, el otro, juntos, que ESTO esta bien y que si a alguno le molestá la vídá dé Gabó y Nataliá, que la sigan Suce Moi, al decir del gran filósofo futbolero...y como álter egos irrenunciables, irreconciliables, inexpugnables, sentimos, sufrimos, amamos, somos felices y no a la vez, escribimos y describimos al otro a la vez, somos libres y cadenas de hierro oxidado corroído por el paso del tiempo y el agua que comenzó a pasar debajo del puente nuevamente cuando te vi aquella vez y dije: "Ahora entiendo por qué tanta gente cree en Dios. Encontrando personas así uno piensa que está loco: es demasiado bueno para ser verdad". Y me prometí seriedad y prudencia(!!!),¿yo prudente? Por favor...si no somos imprudentes no somos nada, si no rompemos la libertad cadena no somos nada, si no trascendemos nuestra existencia, no somos nada, una G. sin una N., no es ABSOLUTAMENTE NADA...

Te Amo. En todos los idiomas posibles. En todas las formas posibles. Escupiendo melodías y escuchando colores insurrectos que se levantan del caballete y vienen a buscarnos para danzar juntos una canción que no tiene principio, ni fin porque, de una forma u otra, somos seres contingentes inmanentemente unidos para trascender y hacer lo que creemos justo, mi Simone Morocha Argentina.

Te Amo. Tan simple y complejo a la vez como lo es eso. G. ...

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