“Niña, adolescente, los libros me salvaron de la desesperación; eso me ha persuadido de que la cultura es el más alto de los valores, y no logro considerar esta convicción con mirada crítica.”

miércoles, 26 de enero de 2011





te amo,

más allá del bien y mal

más allá de la nada

no hay nada detrás

de las palabras

sino hay amor.





El Indio dijo

Si no hay amor,
entonces que no haya nada.




Yo te amo

te amo yo

desde un yo individuado



que se sabe presa liberta


en eterno retorno


a tus brazos.


por eso te amo,


por la constante


que en nuestro caso



es más que un accidente geográfico



es una verdad


irresoluble


sin cuestiones kármicas


de fondo.






Te amo
y tantas veces


te amaría


desde todos los sitios del mundo



porque hay uno solo


donde me corresponde vivir



y es a tu lado.



Los escernarios cambiaran




Los amantes morirán



Las guerras seran perdidas



y habra sonrisas de niños sin sonsacar




pero te amo


y mientras te ame


y mientras me ames


y porque te amo



la esperanza se funde


en cada beso renovado


con el que me permitís decir



que comienza mi día.






te amo porque allí donde me amás


yo jamás dejaré de amarte.















N.

domingo, 23 de enero de 2011





"Porque el hombre es trascendencia, jamás podrá imaginar un paraíso. El paraíso es el reposo, la trascendencia negada, un estado de cosas ya dado, sin posible superación. Pero en ese caso ¿qué haremos?, Para que el aire sea respirable tendrá que dejar paso a las acciones, a los deseos, que a su vez tenemos que superar: tendrá que dejar de ser paraíso. La belleza de la tierra prometida es que ella prometía nuevas promesas. Los paraísos inmóviles no pueden prometer más que un eterno aburrimiento (...)

Si Dios es la infinitud y la plenitud del ser, no hay distancia entre su proyecto y su ser realidad, su voluntad es el fundamento inmóvil de su ser. Lo que quiere se hace, quiere cuanto es... Tal Dios no es una persona singular, es el universal, el todo inmutable y eterno. Y lo universal es silencioso... La perfección de su ser no deja ningún lugar al hombre porque el hombre no podría trascenderse en Dios si Dios ya está todo entero dado. En tal caso el hombre no es más que un accidente indiferente a la realidad del ser; está en la tierra como un explorador perdido en el desierto; puede ir a la derecha o a la izquierda, puede ir a donde quiera; jamás irá a ningún lugar y la arena cubrirá sus huellas. "


Simone de Beauvoir
Pirro y Cineas (1944)


Sí, bueno, a mí me cuesta tolerar los paraísos. Por eso mil veces prefiero entender la tristeza antes que fallecer en la gloria de mi propia felicidad. Pero necesitamos el balance que nos impida perder el eje de lo que somos.

Uno aspira a ellos (a los parísos) como aspira a la utopía, a la frontera, al horizonte. Nos ayudan a perseguir la meta y a realizarnos con el camino. Porque profundizando en la esperanza uno entiende que jamás tocará el Cielo con las manos, pero forma parte del "Ser" humano el aspirar perpetuamente a la plenitud, a la infinitud, conociendo que su naturaleza de por sí lo hace ser lo contrario. Qué terrible la conciencia, que le ha permitido a mujeres y hombres entender que van a morir. Una vez que uno comprende que un día dejará de Sentir, dejará de Ser, entiende que esa experiencia que refleja su paso por la vida un día no será nada, lo reducirá a lo incomprensible, al olvido, a lo que jamás fue. Entonces inventa el dominio de lo que pasará después, que Dios y que el Cielo, que no son más que el mismo humano intentando ser de una vez por todas. La trascendencia parece ser la respuesta, sólo trascendiendo encuentro refugio a la soledad que me genera el entender que no soy nada. No soy una mierda, mañana puedo morir, mañana moriré, y es decir ¡Ya estoy muerto!. Trascender. No es más que impregnar la vida del otro. Al menos los otros ego-poder tendrán noticia de mi propio ego-poder.

Yo conozco una sola manera de trascender, haciendo que otros también lo hagan, y en ese etorno ejercicio de acciones y consecuencias, se produce ése sostén que debería ser el que permita funcionar a esta sociedad alienada.



N.


¿Volveremos a vernos?





Cada vez que cierres los ojos.-








"Me acuerdo que Estela siempre contaba que los militares le dieron vuelta la casa. A Estela y Cacho le habían dado en el ferrocarril, Cacho trabajaba en el ferrocarril, unos papeles en contra del proceso. Cuando tenían a Fernanda chiquitita y vivían en Bella Vista, le entraron los militares y le revisaron hasta abajo del colchoncito del bebé. Cacho se asustó y tiró todos los papeles que le habían dado.

Mira el susto que se pegaron. Porque hay veces que la gente escondía, los panfletos, las cosas. Le dieron vuelta todo. "

Elsa Muñoz







"Te has jugado, me hago humo ¡den la alarma!
Ensayo general para la farsa actual,
teatro anti disturbio"


Patricio Rey.




Ser amateur no significa sacar fotos con una Polaroid,


sino amar y amar


Indio Solari.-












Llegado un punto, uno se pregunta si esa decisión que tomó, si ese camino que eligió, refleja un verdadero cambio de rumbo para eso que se supone es su vida. ¿Camino? No existe tal cosa, existe el caminante siendo árbitro de sí mismo, siendo juez de sus palabras, siendo testigo de los otros. Son esas decisiones más allá de un "sí" o se un "no" que nos hacen reflexionar sobre lo que somos y queremos. Entonces, luego de mucho reflexionar, quizás sepamos que no hay más allá, que él más allá es la nada, que lo que nos queda es el día a día y que el resto son trampas metafísicas que creamos con el mismo sentido por el cual se creó la religión: el miedo.

El miedo y yo nacimos gemelos, dijo Hobbes. Yo podría decir, la curiosidad y yo hemos nacido hermanas. No me conformo con la explicación de la vida, con saber que lo que ella es no es más que un enorme signo de pregunta. Me cuesta mantenerme helada frente a los interrogantes, me cuesta no buscarle la praxis a las frases hechas de la filosofía o del socialismo.

Hoy me siento curiosa sobre las decisiones que tomaré mañana. Una vez Keka me dijo "Las decisiones se toman una sola vez, y para toda la vida. Yo no tomo muchas decisiones, yo tomo una y esa marca todo lo demás. Por eso me casé, por eso vine a Buenos Aires, por eso tuve hijos, por eso ahora te cuento esto.". Las decisiones son un manojo de hilos que uno teje y son ése manojo y sólo ése el que nos permite armarnos un entretejido lo suficientemente fuerte como para sostenernos sin caernos periódicamente. Éso me quizo decir. O tal vez, simplemente, que es demasiado testaruda como para admitir que se equivocó.

Yo creo que nunca tomé "decisiones". La palabra decisión me suena a un artilugio racional y pensado, a tomar un camino, a descartar otros. Ni siquiera cuando elegí una carrera. Pero yo nunca "elegí", por lo general seguí a mi corazón, a eso que tampoco sé bien que es, pero lo siento como si fuese eso a lo que llaman corazón. Cuando dejé a Nicolás y empecé mi conexión con G, que ya existía de antes, no creo haberme tomado ese tiempo dle que tanto me hablaban "para pensar y elegir adecuadamente". Yo simplemente lo hice. Es algo fatídico estudiar mis movimientos. Tal vez porque puedo difícil de predecir, pero además porque me cuesta reproducir los modelos que rigen esta sociedad, aún los más simples. Sólo uno parece que me gusta asimilar, y es el del noviazgo, aunque aún ése me sofoca de vez en cuando y es por eos que requiero de una persona que entienda al máximo mi libertad, como lo es G.

La libertad es un principio de reciprocidad. No creo que ser libre implique coartar la libertad del otro. Nos han enseñado de muy pequeños que nuestra libertad termina cuando empieza la del otro. Pero si así fuese seríamos enemigos, y si somos enemigos será imposible construir cualquier tipo de relación. Todos estamos relacionados. Formando ese entramado que se supone es la sociedad, donde todos esos pequeños "ego-poder" que somos cada uno interactúan. se relacionan, y algunos se conectan.

Uno elige entonces. És ese el salto cualitativo que nos hace diferir a los animales. Uno elige. Pero, hilando fino, tampoco es cierto. Yo no elegí nacer, yo no elegí vivir, yo no elegí mi nombre, no elegí a mis padres, ni la historia de nuestra tierra, ni este universo, ni estar escribiendo esto lo elegí porque no haber tomado decisión sobre todo lo anterior todo lo que le siga es una serie de eventualidades que forman parte de una enorme cadena, que en todo caso podré hacer que me guste más o menos, pero dudo que hayamos elegido lo que hoy día tenemos.

Pero entonces. si no elegimos no somos libres. si no somos libres, por qué vivimos. y si somos esclavos, por qué no liberarnos.

Yo creo que el ser humano tiende a la libertad, porque tiene la idea de libertad, tiene el sentimiento de libertad, aún sin entender lo que esta significa. No posee esas ideas de manera innata, claro que son construcciones, pero sé que el hecho de tomar conciencia sobre el dolor y placer le da una pauta que tienen a aproximar la libertad a aquello que más placer le de, aunque hay personas a las que el dolor les da placer pero en esos casos aplicaríamos la misma regla. El ser humano es como un número infinitesimal, tendiendo siempre al infinito y condenado a no serlo por su propia finitud. Duele ¿Verdad? A mí no, a mi me encanta sabernos a sí, aunque todo el tiempo lo cuestione.

Al fin y al cabo, el ser humano se siente pero no es. Hay una diferencia, lo hemos repasado con G, hay una diferencia entre Sentir y Ser. Ser es plenitud. Sentir es percibir. Dos S y dos P. Las letras y nosotros, G, en efecto nos han impactado demasiado.

Si el ser humano (que acaso es SER humano) es una entidad no plena buscando todo el tiempo esa plenitud que le permitiese cumplimentar con ese desginio de ser, entiendo que por eso necesita de decisiones, de atar cabos y cadenas a sus pies y a sus manos para poder permanecer fijo y no en eterna mutabilidad de principios. A mí aún me cuesta mantener estáticos mis principios, tal vez porque estoy redescubriendome constantemente, ese redescubrir constante me hace sentir demasiado pero ¿qué soy?

Soy, lo que siento.

No puedo Ser sin saber Sentir primero. No puedo conocer, sin sentir. Me cuesta quedarme con la fraseología idealista, necesito la praxis para formar parte de eso que está en constante cambio y la par de trabajarlo estar en constante cambi yo. La única forma de comprender al mundo, parece ser mimetizándose con él. Pero en ese mimetizarnos no debemos perder la identidad. ¿He dicho Identidad? ¿Qué carajo significa? ¡Identidad! palabra bonita y llena de colores, como trascendencia, como amor, como todas las turas (Gracias, Julito) y yo veo a las palabras como si fuesen estallidos de pintura sobre un lienzo transparente.

Me ha costado trabajar ése tema. El de la Identidad. Y es que en general he sentido siempre que puedo ser todos. No soy sólo Natalia, puedo ser -partiendo de Natalia- lo que sea que quiera ser. Y es que, de niña, quise serlo todo. Todo me alentaba a ser todo. y ser siempre la primera en todo aquello.

Por un sinnumero de influencias que no mencionaré, he llegado a la conclusión de que lo más aburrido que podría sucederme es serlo todo. En la carencia parece hallarse la distinción. Y no es la distinción del lujo burgués, es la distintinción del ser individuado.

Una conexión como la que yo tengo con G, sólo se logra partiendo de que en esa reciprocidad que mantenemos cultivamos nuestras personalidades individualmente, para luego conjugarlas en lo que somos " de a dos".

Los problemas que surgen, que son los que mueven a todo tipo de relaciones al avance en determinadas direcciones y no otras (yo digo entonces que son los problemas los decisiorios y no la voluntad psico motora la que nos indica para donde ir) aparecen cuando comenzamos a combatir ese espacio. Soy especialista en combatir espacios, tal vez porque soy demasiado celosa de mi propia libertad.

Libertad cadena, G. Hablamos mucho de ese principio. Y del ensayo sobre la trascendencia que se supone será mi tesis doctoral.

En cualquiera de los casos, ya no recuerdo por qué ni cómo comencé este escrito. sólo sé que quiero una cámara de fotos y salir a hacer mundo. Uno hace mundo mientras lo fotografía, antes de eso, parece no existir.


N.

viernes, 21 de enero de 2011

No. el Infierno no son los otros, soy yo.



"El infierno está encantador,
el Infierno está embriagador
esta noche"


Patricio Rey.-





Por empezar, es una obviedad la retórica de este parafraseo. Yo no creo ni en el Cielo ni el Infierno. Creo en la metáfora, claro está. en fin.













Qué horrible sentirse así. Tantas voces, el mareo, el vértigo. Tomo el tren y me siento una cosa moviéndose entre otras cosas, un espíritu temblando entre otros espíritus, un yo dibujándose entre todos los yoes. Qué horrible sentir esa normalidad como una anormalidad, esa rutina como algo que todo el tiempo me resulta extraño, esa cotidianeidad como todo el tiempo un salto cualitativo entre lo que parece y lo que es. En realidad, todo esto es mierda: ¿Quién dice qué es normal o anormal? La norma, la normalidad, ha sido uno de los preceptos inventados por el hombre que ha funcionado de parámetro para erigir sociedades. Todos nos convertimos en lo que somos en base al parámetro. Sin parámetro no hay sociedad, sin parámetro no hay individuo. Sin que ésto esté bien y aquello muy mal, no habrá jamás bien o mal. Me doy cuenta de que me pudren el existencialismo y el socialismo en esa fase en la que se tornan "distinguidos", en esos momentos en los que dicen "el hombre no nace, se hace" o que dicen "el capitalismo sólo oprime y le da guita a una clase". Patrañas, necedades, todos los sabemos. Y hasta los que lo inventaron están tan cagados de miedo que parece que no. Pero sí. Estamos todos muertos de miedo. Estamos todos hechos pelota. Preferimos mil veces disfrazarnos y repetir acciones, quizás eso ayude a sobrellevar mejor la miseria, pero la miseria la tenemos adentro, de la miseria uno no se escapa, uno ES la miseria. Pero es una verdad demasiado difícil de tolerar para todos y todas. Entonces, mejor, montemos un teatro que mal que mal nos permite disfrutar y subsistir.

Las relaciones son un teatro. Liberan y coartan. Tragedia y drama. Todo en un mismo escenario. La teatocracia del amor es preciosa, lo convierte en un buen arte. Si vamos más atrás de los telones tenemos a dos personas, dos individuos, que con sus individualidades en pugna porque todavía creen eso de que "mi libertad termina donde comienza la tuya" en realidad no son más que enemigos, que se combaten espacios de expresión, hasta acá llegás vos mi amor! y en realidad eso es tener una relación, no tener amor.

El amor es libre. No se consigue en los mercados de esclavos, ya lo dijo un poeta en su Paroles.

Pero para vivir un amor libre, primero quienes lo construyen deben der libres.

No sé si es cierto todo esto, es lo que en verdad me sale decir aunque sé que no podría aseverar nada con seguridad.









a lo que voy, es... a ninguna parte.
Solamente estoy Siendo, sin Ir, sin parar, Siendo.
Y ser duele ¿sabés? Duele mucho cuando fatiga tanto la realidad. La vida no es hermosa, es hermosa si sabés vivirla pese a los medios y a las limitaciones que tengas. Pero lo que sí es cierto es que todo está en uno, cuando entro a mi espacio de trabajo pongo todas mis ganas en hacer de ese día una jornada que no mepermita arrepentirme de estar viva. Éso mismo debería hacer con todo.

¿Sabés que creo? Que soy humana, soy de este planeta, pero tengo constantemente el síndrome del exilio. Tengo naturaleza, si la hay, de forastera, de exiliada de su propia nación.
No importa dónde esté, miro a los otros seres humanos y siento un inmenso amor por todos ellos, inmensas ganas de conocerlos, de que todos estemos juntos y todos nos ayudemos. ¡Ilusa! me grita el día a día, porque nos han dicho que la paz se logra gracias a la guerra. Yo no lo puedo aceptar, me encanta no aceptar nada, me encanta, pero me duele, y no sabés cómo duele el hecho de que todo me duela!

Me duele, lo sufro, y eso ya no es ser sensible, es estar enferma.

Pero a mí me enfermó el mundo. Me enfermó la vivencia de tenerlo todo y sentir que debo quedarme en éste refugio que es mi cuerpo, que es mi vida, que soy yo. No quiero quedarme en mí ¡Déjenme salir, idiotas demonios! me hablan de noche, de día, de instante a instante, intentando que no me escape, que me quede, que siga.

Pero quiero salir! quiero olvidarme del conteo del tiempo, olvidarme de los personajes presupuestos, del rol que tengo que interpretar. Y si hoy desisto, desistir. Y si hoy peleo, a pelear. Me siento más sola que nunca cuando estoy arriba de un tren y siento que todos alrededor son desconocidos y ni uno sólo de ellos me dirá por qué y cómo hace para ser feliz si es que lo es.

Y como odio esa fase distinguida del socialismo y del existencialismo, entonces no caeré en las utopías viejas del "yo quisiera que todo fuese así"

mejor, diré, que acostumbrada a que mi pensamiento sea praxis, lo que debo hacer es reconstruirme, después de los últimos sucesos que me han armado-desarmado-armado.vuelto a desarmar.

Sí, soy artista. No puedo encontrar otra manera de definirme. Pero vuelve a dolerme esa distinción. Artista es el que sabe amar, el que sabe vivir, no yo carajo!

No lo soy entonces.

No lo soy, quizás lo sea.

Simplemente me ocuparé de ser un ser humano, de ser una mujer, de ser latinoamericana, de ser Natalia.

Y qué carajo quiere decir toda esta huevonada que estoy escribiendo no es pasible de responder a partir de mí misa. Hoy vos lo estás leyendo, mañana lo leerán muchos más. De momento la interpretación será lo que defina. Yo nunca doy los parámetros, me gusta jugar en los otros juegos, y me gusta ganarlos también.

Yo nunca doy los parámetros. Pero indirectamente, sí. Dañino, puede ser dañino. Y doloroso. Quizás eso te atraiga de mí.

Pero generalmente tengo esa idiota manía de querer ser aquello que el otro desee. Y como no soy nada, simplemente ME HES TAN FÁCIL SERLO TODO! Aquí está la cuestión, G! en todas las entrevistas me adoran, porque sé conocer al otro y me adapto a lo que pide , eso me da la victoria inmediata pero lo jodido viene después. Cuando tengo que poner a prueba eso que soy, entonces tengo que desmembrar la unidad ontológica que supone el ser, y colocar una Nati en cada punto: la nati hija, la nati hija pero de papá, la nati amiga, la nati hermana, la nati novia, la nati atorranta, la nati militante, y toda esa manga de idiotas que no sé bien cuál soy pero es bello estar rodeada de ese círculo de egos!

y después, entre todas ellas, juegan. Es una orgía de marasmos ungidos por un orgasmo de nostalgia. Qué va, me cansé de las chiquilinadas ¡Soy una chiquilina! una rebelde y de llama ardiente, eso me hace distinta, pero soy una chiquilina. Quizás ahora estoy madurando, y comprendo que ese cocktail de personalidades por el cual me siento representada en el poema de Girondo que refiere a lo mismo, ya no es lo mío. No en esta instancia. No después de nuestros seis meses. No en este momento de mi vida.


Y este momento de mi vida, es el auge y la caída. como siempre, qué raro, yo ¡La gran contradicción! qué gran circo de megalomanía, hija de puta, cerrá la boca y aprendé a vivir! en vez de escaparte de salas de cine y de pronto olvidarte de quién sos y qué decís, siendo reemplazada por algun dato viejo que no sabés ni de dónde sacás!

He dicho en este momento de mi vida, he dicho eso ¿no? Y a qué momento me refiero ¿verdad?
No es un momento, no es una etapa, no es un proceso, no es un estadio. Preferiría llamarlo, es un sentir. Porque mi vida a avanzado en base a sentires, nucna en base a etapas de inancia-niñez-adolescencia- y todo eso que de seguro alguien me explicará después.

Mi primer sentir fue la curiosidad. Fue el primero, fue el ver la imagen de Gisela tocando la panza de mi mamá y caminando con zapatillitas grises por el empedrado de la vijea casa (la mía, la verdadera, que vos no llegaste a conocer).
Esa visión, es un recuerdo, un recuerdo que tengo de antes de nacer. Nací con ese recuerdo, y acontinuación tengo la imágen de estar bajando de un tobogán y de tener a Gustavo sosteniendome. O de estar llorando por luchar con una vecinita que me quitaba un peluche, a los pies de mi madrina. Ésos son recuerdos de mis dos años de edad humana.

Mi primer sentir fue la curiosidad, una curiosidad generada por lo que veía, una recepción ante todo lo que pasar por mis sentidos que me hizo inocular altas dosis de sensibilidad. Soy un ser sensible, todos lo somos. La cosa es que nos han enseñado que "no hay que llorar" y que pase lo que pase se sigue adelante. Yo siempre cuestioné eso, lo que no significa que no me adapte. Como antes dije, la sociedad y la construcción del yo la pauta La Norma, la normalidad que es esa cosa que año tras año se perfecciona (como los paradigmas) y luego se reemplaza.

Entonces ¿Cuál fue la resolución? adaptarme, a todo, pero sin perder la sensibilidad extrema. ¿No son acaso polos opuestos? Sí, entonces la respuesta que hallé fue someterme a la circunstancioa haciendo uso de mi sensibilidad. Fijate, qué arte. Por eso soy así ¿Entendés a lo que voy? A lo que voy, no, ¿Entendés lo que soy? Nunca pude lograr eso, conciliar La Norma con cómo vine "de fábrica", por ende tuve que resignarme a inventarme en cada circunstancia, era lo más bello y adecuado a mis capacidades de ser, de sentir.

Las soluciones adecuadas, no son únicamente las correctas, son las bellas. Si algo no es bello, no merece ser. Y no me refiero a la belleza de moda o la belleza de superficie que pautan los medios cada semana. Éso es fealdad! no hay más fealdad que esa! A lo que voy es a la belleza, la belleza es la soberanía del arte, la belleza es la conmoción, la belleza no se describe y es la religión que mpas devotos tiene.

La solución adecuada en mi caso era esa, porque era bella, pero sobretodo porque generaba placer.
Ese placer que uno de niño siente al retener la defecación. A mí me pasó eso, hasta de muy grande, nunca entendí bien por qué, vos sabés la explicación freudiana.

Vos mirá cómo soy ahora. Curiosa, sensible, adaptable, a la carta... Terminé siendo demasiado apetecible, y ahora soy parte de un menú de demanda. Uno no puede evitarlo, forma parte de este sistema, pero yo me olvidé de construirme una ética que contemplara también al que me está consumiendo.

Porque muchas veces lo que consumís te puede intoxicar. En efecto. Pero hay metabolismos diversos.

Entonces, retrocedo, y te cuento: mi primer sensación fue la curiosidad, la gran recepción que siempre tuve a los fenómenos que mis sentidos captaran, para mí todo pasa por los sentidos, soy demasiado materialista. Lo que vino a continuación fue todo lo que construí a partir de eso, todo lo que capté y transformé a mi modo, creo que puedo llegar a entender quién soy si sé primero QUE SOY LO QUE HE HECHO DE MÍ A PARTIR DE LAS MILES DE INFLUENCIAS Y DE ELECCIONES.

mi segunda sensación fue la incomodidad. La incomodidad ante todo lo que receptaba, me incomodaba hermosamente lo hermoso, me incomodaba terriblemente lo terrible. Recuerdo tener cuatro años y estar acostada en el piso de la pieza de mis padres, ver cómo se marcaba la humedad en las paredes, ver cómo crecía pastito entre los espacios de tierra y cemento, y sentir que éso era genial... que aquello era maravilloso porque era increíble, era irresistible no pensar en por qué ocurre todo eso, en qué quiere decir, en por qué y qué es. Por qué, qué es, qué hace, qué. Era fascinante.

Si era fascinante ¿Por qué la incomodidad? Porque era demasiado, era mucho mundo, era mucha gente, eran muchas respuestas, y aún no tenía la mía. Entonces, cuando preguntaba o bien cuando lo pensaba desde mi lógica precaria, recibía la imposición de La Norma, La Norma (pero de un modo anormal) fue mi padre, en general las normas son los padres, para el huérfano serán las instituciones.

La incomodidad, la transformé en seguridad, cuando me metí bien adentro del sistema de conductas, cuando entendí cómo tenía que responder a los demás para tenerlos de mi lado y cómo había que hacer para "ser" en base a lo que te pedían los demás. Y pensé, con esto ganaré comodidad, una vez cómoda podré ser yo, podré hacer un yo de esta base que nadie toca, sobre la que yo construyo.

¿Qué hacés cuando recién conocés a alguien? En realidad, siempre es incómodo, porque siempre - en un principio- chocás contra una realidad que no es la tuya propia, es decir, mejor expresado: contra un individuo que no sos vos. Y está comprobado que a uno le gusta uno, todo lo que no sea uno, lo rechaza al ppio. ¿No es así? pensalo, cuántas veces elaboraste juicios de opinión con un "bueno, pero yo por ejemplo no soy así..." y bueno "lo que yo hago es..." teniéndote a vos por parámetro. Uno elige en base a uno, una mierda que contempla al otro, y ojo está bien! pero no podemos quedarnos en ese sentir. Entonces, retomando, para sortear esa incomodidad, aprendí muy bien a conocer a los demás, a ser lo que los demás querían, entonces no sentiría más incomodidad y podría seguir receptando todo de todos, porque amo receptar, amo sentir, y no me pongo más límites que lo que yo sienta como bien o mal.

Mi segundo sentir fue ése, muy unido al primero. Y si tengo que hablar de un tercero, digo que mi tercer sentir fue el ego. El poder. El ego-poder, que es el precepto más unido a mi concepción de trascendencia, y sobre eso efectuaré una tesis alguna vez. Te cuento, además, que reconsidero estudiar Psicología.

Continuando, expreso que el ego-poder es aquella definición del yo superior en relación a los demás con posibilidad de dominar y comprender de más. Siempre el "de mas" da poder. Si uno tiene dinero, y el otro tiene de mas, ¿en un sistema capitalista es posible equivocarse diciendo que más poder posee el úlñtimo mencionado? Entre dos mujeres, la que tiene más "belleza social e hipócrita mediática" aceptada es más poderosa. mal que mal, hablamos de cada individuo como un vector de poder, pero siempre en combates. Entonces, cuando descubro mi recepción, y descubro mi incomodidad, y descubro mi adaptabilidad... automáticamente descubro mi Ego. Soy receptiva, me incomoda algo pero me adapto y lo resuelvo bellamente... y "no sé si finalmente es Dios quien ha oído mis palabras, pero quien quiera que sea, me dio poder..." ... entiendo esas palabras de Hitler, las entiendo de verdad ahora.

Descubrí mi Ego, y entonces supe que había dos matices: la materia y la esencia. La materia no es esencia, es material. La esencia no es materia, es algo que se desprende de ella pero va más allá. Yo soy Natalia, materialmente hablando, pero esencialmente hablando hay qúe ver si respondo a lo que Natalia es. El mundo nos ha enseñado a adaptarnos, a no afianzar una identidad, porque las modas cambian y la ciencia progresa y la civilizacion se civiliza cada vez más excluyentemente... por ende, la gente puede cambiar su aire todos los días. Y puede mudar de pareja, de amante, de mentira, de trabajo. La trascendencia hoy día, es un concepto difícil de poner en práctica. La globalización lo pone en duda porque la globalización es la contradicción más grande del capitalismo. Eso de saber al instante lo que pase en otro mundo, conmoverse y olvidarlo. Me fatiga, me entristece, me da miedo y tengo rabia de solo pensarlo. Y entonces entenderás que me duele el mundo y me duele entenderlo. Si tan sólo hiciese como hacen tantos... fingir que no lo entiendo, y continuar. Podría, es lo adecuado, pero tengo Ego. Y el Ego poder me dice que tengo algo que tienen pocos, una sabiduría que no viene del aprendizaje educacional. viene del instinto, y ése instinto viene del "más allá" y nació conmigo mucho antes que tuvieses esta forma.

El ego me hizo entender la noción de poder, la adicción de poder, el Ego se convirtió en mí.

todo lo que el individuo siente pasa por el filtro del ego y es el ego el que acaba por destruir la materia y rehacerla, por construir esencia y destruirla.

Pero lo peor que hay es el ego y el instinto, van juntos de acuerdo a la construcción psíquica de cada uno. En mi caso, histérica, con angustia oral perpetua, con un trastorno no resuelto del complejo de Electra, mi ego y mi instinto me hacen hedonista de a momentos y me cuesta seguir La Norma. Me cuesta, aún cuando eso signifique traición.


Quiero escribri esto porque es lo que siento escribir. No escribo sino siento, siento porque escribo, desde que tengo uso de razón.






Ojalá el reconstruirme a partir de las ruinas en las que suelo sumirme sea más divertido que la última vez.
Adoro reconstruirme. Son siempre las mismas ruinas.
Pero detesto que estas ruinas te duelan, que las odies, que las temes, que te den repulsión.















N.

lunes, 27 de diciembre de 2010

summertime.





"La noche sugiere, no enseña. La noche nos encuentra y nos sorprende por su extrañeza; ella libera en nosotros las fuerzas que, durante el día, son dominadas por la razón..."
(Brassaï)



No, no.
No basta con un trago, camarada. Servime al menos dos. Apagá sólo ésa luz. Dejame sólo éste vestido. Los imperativos que delinean mis pretensiones, son delicias salvajes para tus manos que me palpan en la oscuridad. Y me mirás, agazapado en tu tierna letanía. Y deseás casi la misma porción de deseo que me recubre. En ese duelo de autenticidades, te deslizás todavía más cerca y yo siento la guerrilla rompiéndo las barreras que podían conservarme.

Sólo ésto y traé lo otro.
Que el resto sea el infinito.
Al final, bastó con uno. me solté el cabello, me crucé de piernas.

Charlie Parker no mintió con el sonido, son dos cinturas aguerridas disputándose el paraíso. Oh, no me mientas. Querés mentirme para sacarme la verdad. Y casi, casi lo lográs. Bastaba un sorbo de tu Luz para enceguecerme en mi penumbra. Nuestro amo juega al esclavo no es mentira de la parsimonia redonda. Nunca me dijiste la contraseña para entrar en tu corazón, vos me tiraste un colectivo, una hora, y yo estuve ahí y ahí nos quedamos. Directo en la yugular, una muerte preciosa para la desprevenida soledad.

Si entré y me quedé a vivir, fue porque es bonito, enchanté.

Los calabozos suelen tener un encanto para el borracho. Los terrenos minados suelen significar algo para los maldecidos.

Sin embargo, me encantó ese misterio que hacía tropezar tus dedos en mis piernas. cada vez más, y más cerca, y ahí estabas. Quedate ahí, tus dedos juegan a la música con mi entrepierna, cada vez es más aguda la nota y más profunda la apreciación.

Me gustó develarte que en mis pulmones hay gritos humedecidos por la saliva de la histeria. la melancolía me la paso por el culo después de un cigarrillo sin prender y con las mil predisposiciones a las tantas adicciones que no tengo. Me desespero, arrancame la ropa, el sentido de posesión será a título de los liberales anti marxistas, pero no me importa yo soy más roja que ellos. Más rojos que mis labios no vas a tener.

Y mirá cómo dibujas ese sonido en mi cuerpo. Yo te soñé, amor mío ¿Es que no lo recuerdas? Me escribías, escribías con letras negras y tus manos blancas no titubeaban soltando aquellas palabras acaso indescifrables pero cuya dactilografía me daba tanto placer sentir. Me matan de a poco los celos de título de posesión, me gana la ortodoxia y de pronto el mismo patrón. Me río, no hay caso ya, somos dos antílopes y nos rodeamos, es la misma danza de guerra que nos hizo corporizar la lucha de clases bajo el hálito del ventilador.

Seducíme.Me lo pedís a gritos. Me encanta lo inimaginablemente predecible que podés ser.
¿Qué ves en mi boca descendiendo por tu cuerpo? Encaramándose en cada parte de vos, retorciéndose para que cuando me hagas el amor hasta la última de mis terminaciones nerviosas de aviso de la nebulosa que se me desploma en la dermis, que me humedece y me moja hasta lo más profundo.

Respiración entrecortada. Y me acordé de un tango. No mentía Libertad, con la vitrola que llora. Asesinamos la tranquilidad, de pronto el estruendo me ha ganado las caderas, porque te has sumergido en ellas y las sacudes con intensidad vibratoria.

Bastó con un trago, camarada. Bastó un bondi a cuarenta minutos de una escalinata con librería. Bastó un onírico llamado telefónico y la gran confesión de los antes mucho después del amor.

Tocabas con la maestría con que mirabas con la perfección con la que oías con la delicida con la que tocabas. Tocame, mon amour, tocame bien debajo de la ropa interior, que mis gritos no te duelen cuando lo que enloquecés es mi amor de virgen déspota, de enamorada de burdel. Te encanta eso, eso y sólo a tu más secreta viva voz. ¿No querés que sea de otro? ¿Qué nos salva de la mugre del mundo que se ha olvidado de su propia creación en pos de su pronta destrucción? ¿Cuántos suspiros quedan antes de que me envuelvas entera? ¿Cuántos te gustaría que esbozara con él?

No, no. Si querés, una vez más, yo sí quiero. Nunca me bastó la noche entera para abarcarte toda plena en mi más profunda ansiedad.

No me sueltes, apretame fuerte. No me pinto la boca, vos me la despintás.

Cada una de tus manos me moldea como si el momento más álgido de manipulación carnal vos decidieras paralizarlo y extenderlo lo más posible. Qué malo sos. Buscás que grite más fuerte. Y más fuerte es mi súplica.Quélindavirgenprofanano?.

Te confieso que me gusta jugar, con la mafia del prototipo patriarcal, me gusta ese engatuzar a los perdidos en la estética de la más podrida sociedad de masas.

No te importa. No me importa. Nos sentimos demasiado.

Te juro que lo intento, pero quiero esta proximidad. ningun viejo recuerdo es comparable siquiera a un solo instante en el que te tengo adentro y me hacés el amor tan perfectamente como si del caos se destilara esa sensación de profundidad absoluta, de no es así bebé...


No te vayas, moin aime.
















La virgen déspota


"Pero no hay primavera en Anhedonia...."



En efecto,


ni una puta flor


crece



en este cementerio

de promesas avejentadas.


Tal vez,


defecto de riego,


las lágrimas no sirven


para fertilizar el sesgado

trecho con tanta pulcritud amanerada.



Grita,


maldito seas y ¡Grita!


que se te rompa el alma

hecha pedazos



cultivame nuevas flores

tengo el pecho hecho de tierra

y los ojos con la sangre

fuera de mis venas


arrancame el último vestido

regalado

en otra de esa feria de vanidades

en otra de esas calesitas infernales

donde perdí el atuendo de virgen


otra vez.


otra voz.



otro hecatombre de Lucifernia

desesperada por acabar

en ese perverso deseo

de prosperar

en el incienso de su boca.


Roja

bella

suya.

mía.



N

martes, 30 de noviembre de 2010



"Y aún había otro horror, nada más empezar el sueño: ¡todas las mujeres tenían que cantar! No era sólo que sus cuerpos fuesen iguales, igualmente despreciables, que fueran meros mecanismos sonoros sin alma, ¡sino que además las mujeres s e a l e g r a ba n de e l l o ! ¡Aquélla era la alegre solidaridad de los imbéciles! Las mujeres estaban felices de haberse deshecho de la carga del alma, de ese ridículo orgullo, de la ilusión de la excepcionalidad, felices de ser por fin todas iguales. Teresa cantaba con ellas pero no se alegraba. Cantaba por temor a que, si no lo hiciera, las mujeres la mataran. "


"Ella había venido a buscarlo para huir del mundo de la madre, donde todos los cuerpos eran iguales. Había venido a buscarlo para que su cuerpo se volviese único e irremplazable. Y ahora él volvía a dibujar el signo de la igualdad entre ella y las otras: a todas las besa igual, las acaricia igual, no hace ninguna, ninguna, ninguna diferencia entre el cuerpo de Teresa y otros cuerpos. De ese modo la había mandado de vuelta al mundo del que quería escapar. La había mandado a marchar desnuda junto a otras mujeres desnudas."

La insoportable levedad del ser
- Milan Kundera

lunes, 29 de noviembre de 2010

La respuesta está en los militantes





"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales."

Bertolt Brecht


LA MUERTE DE EZEQUIEL EN MANOS DE UNA EMPRESA ESCLAVISTA NO PASARÁ DESAPERCIBIDA.


¿Cómo se cambia esta realidad, ésta realidad que se llevó a Ezequiel? ¿Cómo hacemos que haya Justicia, que se muevan los de arriba y se activen los de abajo?

La respuesta está en los militantes. En sus manos, en su mente, en su espíritu. La sangre más roja y el alma más compungida debe ser la del militante al sentir una injusticia, al mirar con enojo cómo se suceden uno detrás de otro los miembros de la Gran Indiferencia, de la Gran Costumbre.



Porque es esa indiferencia la que se cobra vidas y no las devolverá jamás.



Es esa costumbre de mirar a otro lado y racionalizar la conducta para evitar el dolor o la angustia de que esta realidad que tenemos no es la buena para todos, no es la justa, no es la que nos debemos.



Nos enfilamos, como en un ejército de zombis, todos los días, nosotros, todos los trabajadores, todos los seres humanos que ya casi no tenemos tiempo de entender qué sucede y por qué pasa lo que pasa.



Ni hablar si al llegar a nuestra casa encendemos la televisión: ¿cómo entender todo en flash informativos de quince minutos? ¿Con qué ganas armar un debate para aportar soluciones? Si desde pequeños nos enseñan que debemos preocuparnos solo por nosotros, terminar la escuela, estudiar, trabajar, tener familia… Y nadie nos habla de entender la problemática social y dar aportes y no convertirnos en individuos sino en personas, en compañeros. Acostumbrados a delegar, a referirnos a la política como “con lo que lucran los de arriba” no nos damos cuenta que todo es construcción social porque “ellos” están ahí porque alguien los puso ahí: y las cúpulas no hacen más que reflejar el estado de sus bases, desde sus logros hasta sus contradicciones y hasta sus más gravísimos errores.



Pero no basta con ir periódicamente a votar ni con cumplir diariamente nuestra dosis de Solidaridad al compadecernos por el niño que pide monedas en el tren. La respuesta está en todos, pero el militante sobretodo tiene una doble responsabilidad: la de dar el ejemplo y empaparse de acciones que evidencien que el cambio se puede y los logros se hacen cuando salimos de la discursiva y nos metemos de lleno en la realidad que tenemos (no la de la tele, no la del individuo y sus propios problemas relativos a su carrera, laburo, a él solo y a sí mismo) aquella que sólo desde dentro y con mucha fuerza se puede revolucionar. Marx dijo que el rol de la filosofía no es únicamente interpretar, sinoTRANSFORMAR LA REALIDAD. No somos diferentes al pobre que muere solo en la calle, no somos distintos al niño que muere víctima de trabajo esclavo, ni al jubilado que se resigna y que no entiende. MIENTRAS HAYA UN NIÑO TRABAJANDO COMO ESCLAVO, UNA MADRE QUE SE MUERE DE HAMBRE Y NO SABE CÓMO AYUDAR A SUS HIJOS, UN COMPAÑERO FALLECIDO EN MANOS DE ASESINOS PROTEGIDOS POR EL GOBIERNO, NOSOTROS SOMOS TAN ESCLAVOS, TAN HAMBRIENTOS, Y TAN LASTIMADOS COMO ELLOS. SÓLO SOMOS LIBRES EN LA MEDIDA EN QUE EL OTRO LO ES.Somos lo que de nosotros hacemos y sólo podemos ser libres si luchamos por la liberación, dijo el Che. La respuesta, en su formato puro y activo, está sobretodo en el militante: un militante que no sólo asiste a reuniones o hace propaganda de sus opiniones, sino ese que se embarra y se ensucia y no tiene miedo de transmitir con la voz y el cuerpo en lo que cree para hacer unión y hacer fuerza.¿Por qué no subir a un colectivo y hablar con la gente? ¿Por qué no compartir la vereda con vecinos y compañeros para sacar a la calle los debates políticos? ¿Por qué no democratizar la política, hacerla de todos, hacerla nuestra? Militante es ése que mira al nene de la calle y quiere ayudarlo y aportar para que cambie su situación y la de todos los que están en esa situación; aquél que le duele como si fuese la propia la muerte de un compañero en manos de la burocracia sindical; ése que detesta y no tolera que en un país que puede tranquilamente alimentar a otros tantos países, tenga desnutridos; ése que no se resigna a que los que duermen en las veredas sean como baldosas, meros agregados de art nouveau en las ciudades más cosmopolitas. Es menester entenderlo y actuar ya en consecuencia: Todos nuestros grandes males podrían erradicarse más y mejor con la mirada atenta y crítica de los habitantes del mundo, de los ciudadanos, de los compañeros. La respuesta está ahí, en el corazón de los militantes, en la habilidad que tengan para sentir el hambre del que pasa hambre, el dolor del que sufre, la angustia del que no entiende, el miedo de los que quieren resignarse porque ya no saben para dónde ir: aunque no pasemos ese hambre, ni ese miedo, ni ese dolor (y en verdad, en un sistema donde las decisiones de la mayoría las toma una minoría y en beneficio de su propio pellejo, nunca sabemos cuándo nos puede tocar). El militante, el Socialista Auténtico, no tiene más que recuperar su humanidad y evitar que se pierda, que se la quiten, y transmitirla y elaborarla. Que no se enajene, que no la vendan como una mercancía más. Tener la habilidad de llorar con lágrimas rojas cada injusticia que tenga delante u oculta pero que sienta y frente a la cual deba actuar, deba hacer algo. La respuesta la tiene el militante. Allí están, en su labor, en su ser. La revolución está ahí: en cada esperanza que se salva, en cada esperanza que se cultiva, decir como la canción “Y aunque el cuerpo se me muera: tendré la edad verdadera DEL NIÑO QUE HE LIBERADO” en cada acción que se emprende, en cada victoria y en cada derrota pero en todos los casos en la total entrega al ideal y al otro, es por el otro mucho más que por uno la razón por la cual se pelea. Esa humanidad, esa sensibilidad, todos la tenemos, pero muchos la han perdido porque el sistema bajo el cual vivimos no favorece su cultivo sino más bien su pérdida (un hombre que se conmueve no es tan “eficiente” como el que no, un inmigrante que conoce sus derechos no genera tanto trabajo como el que no y permite su explotación y opresión continua). El hecho de que nuestro trabajo sea el de base, el de abajo, el del contacto entre compañeros y casi nunca de traje y en la tele, no nos hace menos importantes ni nos hace invisibles: yo digo que la respuesta está en el militante, en su organización, en su labor continua, en su amor. El Che nos dijo que si somos capaces de sentir horror ante una injusticia, entonces somos compañeros: y es eso lo más importante. Eva Perón sostuvo que allí donde hay una necesidad nace un Derecho. Mariano moreno afirmó que si un pueblo no conoce lo que vale, lo que puede, lo que debe, cambiaremos de tiranos pero no destruiremos la tiranía. La respuesta está ahí entonces, en el militante. Más fuerzas que nunca, entonces. Tengamos siempre iniciativas sociales. Salgamos a la calle y miremos y entendamos que todavía hay gente sin vivienda, que todavía hay pibes muertos de hambre, y lo peor aún: todavía hay mucha gente que no corre con esa misma “suerte” y no hace nada para cambiarlo. Si no luchamos, somos cómplices. Sacar todo lo rojo a las calles, sacar todo el dolor de esa inmensa cantidad de gente que sufre a los rostros de todos, no nos maquillemos la bronca ni vistamos nuestros cuerpos enfervorizados con la moda fría del hoy: Gritémoslo, transpirémoslo, vivámoslo, sintámoslo. No perdamos ni un segundo en entender que la Revolución comienza allí. Entonces el de la calle entenderá que no está solo, se parará y lo ayudaremos a caminar. Entonces los chicos que piden en el tren cultivarán de nuevo la esperanza de que así no tiene que ser y de que hay gente que cree en cambiar eso. Entonces haremos entender a todos que la política no es un negocio, es una construcción que está en nuestras manos, que la historia de uno no puede entenderse sin entender la de todos, que no podemos actuar y vivir sin actuar y vivir de acuerdo a lo que la realidad exhibe y la necesidad que denuncia. No podemos seguir comprando la mentira de que todo estará bien mientras cada cual siga su camino, y mágicamente todo eso articulará en el bien común. El bien común no es un mero ítem de un discurso político, se hace todos los días con la labor colectiva. ¿Dónde está la mano invisible cuando miles mueren a diario en la más terrible de las indigencias, en el más terrible de los hambres, porque todo eso se puede evitar? ¿Dónde está la gente unida y gritando para denunciar que senos fue la vida de un niño de seis años porque trabajaba esclavizado? ¿Dónde está la Justicia cuando se asesina a un militante comprometido? ¿Dónde está la Educación, la Salud, la Verdad? Está donde nosotros estemos, donde se cultive la conciencia, y donde el militante lleve en su lucha hasta el último rincón del país la necesidad de dar respuesta a todo esto y no solamente desde una cúpula, desde una reunión, desde un festejo: la respuesta está en la militancia diaria, en el compromiso verdadero, es ése el único que vale y en honor a todos los que sangran todos los días por la indiferencia de tantos…

Unidad y Organización, la Revolución la hacemos todos los días.



N.

jueves, 18 de noviembre de 2010



SERÁ JUSTICIA.




N.



viernes, 5 de noviembre de 2010


Todos los caminos
parecen el mismo camino
Todas las almas
parecen la misma alma
Todas las miradas
son las mismas miradas
Al final del día,
lo único que cuenta
no es la constante
es la Revolución del Alma
cavando la tumba del hambre.
N.

jueves, 4 de noviembre de 2010


"y poco a poco van volviendo a ser lo que no son..."

(Para G.)
Cualquiera podría decir que dos personas que caminan de la mano y bajo sus pies cualquier empedrado no son más que dos almas en convención de convivencia.
Quizás haya en sus rostros un atisbo de felicidad, a lo mejor un seál de ternura materializado en la manera de mirar. Pero esto, nuevamente, puede ser no más que un pasaje de la existencia relativamente corto y relativamente especial.
Comprendo que poco a poco el sistema imperante parezca destruir nuestros resabios de humanidad. Sin embargo, el amor poco ha cambiado en tantos años de existencia: lo ha dicho muy bien Birmajer en un ensayo que alguna vez leí de más pequeña... El amor es lo único que sigue generando alegría y tristeza, altos y bajos, relacione y rupturas, más que ningun otro hecho. Todos amamos. Estemos en el 2010 o en la Edad Media. La gente seguirá enamorándose. Quizás nunca aprenderemos la lección que pretenden transmitirnos, porque cuando uno ama vuelve a ser el individuo-persona que se ve en el otro individuo-persona que nos viene a completar aquello que nos falta. Para bien o para mal, para mucho o para poco.
Cualquiera que nos viese en la calle, y sin conocernos nos conceptuara así: se equivoca. No lo digo por el fuego de tus ojos al verme ni por la llama que se me aviva en el alma al entirte, no lo digo por los besos bajo la lluvia y en una rotonda en el anochecer lluvioso, no lo digo por tantos amaneceres que en lo que van de tres meses superan los veinte, ni lo digo por tantas cosas más que no son "cosas" son Ser. Lo digo porque ¿Has visto el fuego en tus ojos? ¿Has sentido a mi alma sentirte? ¿Y lo besos bajo la lluvia? ¿Tenés ahí en tu cuerpo los amaneceres que parecen salidos de tu ropero porque se apresuran a desplegarse en tu cama cada noche como la ropa que sale rodando si se abre la puerta de pronto?. Lo digo por cada una de esas "cosas" que son mi Ser y son el tuyo. Lo digo porque nada de lo que ve es lo que en realidad es y sin embargo todo lo que en realidad es se ve tan a flor de piel, tan a viva voz, tan a ciencia dudosa y a sentimiento cierto.
Leo lo que escribo antes de que finalmente esto se diera y puedo ver el retrato de una niña-mujer enamorada. Enamorada mucho antes de entenderlo. Se apresuró el corazón cuando el cuerpo todavía dormía, y fue un repentino sacudón el que me despertó esa mañana doliéndome el pecho. "Es el amor... tendré que ocultarme o huír". Yo quería, en el fondo, que mi nombre te doliera. Que te doliera tanto, que te hiriera tan profundo, que te trajera hasta mí. Y que allí, desfalleciendo en las sábanada de mi cama rota de habitación, me dijeras que el dolor de mi labio se calmaba con tu beso. Y no con uno, con muchos. Y no con él, con vos. Soñaba con que esas palabas salieran de tu corazón. Me encontré buscando retazos de cordura para tolerar el hecho de que esto no podía ser. Y me di cuenta de que jamás me importó lo prohibido o lo permitido, siempre lo vi como concepciones vanas que favorecían al otro y jamás a mí. Nunca me gustó tanto sentir el rechazo de mi madre y la conmiseración de mi vetusto padre, como cuando decidí que era libre. He dicho vetusto, y he sido injusta. Hoy papá toce en su pieza y me habla de notebooks. No hay peor manera que intentar acercarse a mí con un disfraz de cotillón. A mí decime lo que quieras decir, no más ni menos. Sólo eso entiendo porque no estoy hecha para mentiras. Yo no soy una mentira, yo soy una verdad. Y lo que sea que eso signifique quiere trascender fuera de mí para construirme como "yo". Porque yo no soy yo, soy todos los demás. Y me encantó Rousseau y Sartre. Pero me enamoré de ocho horas colgada del teléfono celular de mi mamá y sentada debajo de la mesa colocada en la cocina de mi casa de alquiler. Horas y horas con tu voz. Que si en verdad todo eso era cierto. ¿Qué es cierto?¿Qué es verdad? y decidií que nada. Sólo eso. Sólo vos. Te tenía allí, y sin embargo no, aún no.
Amado Nervo me mintió en séptimo grado y me dijo que "todo amor es claridad" qué gran mentira. Si hay algo oscuro es el amor, es la parte del hombre que más se ensaya y con más error, es lo más humano y no se ha podido racionalizar, pero nos torna casi tan manipulables como felices. Alguna vez, cuando era La Maga, dije que el amor era una fuerza que excedía a la potestad del Ser, una fuerza, una potencia, que jamás podía ser Acto dada la imperfección del hombre como herramienta para ser poseída por esta fuerza y materializar su rigor de verdad. Hoy creo que no me he equivocado. Pero el amor es oscuro y no es abstracto, es tan tangible como tangible es tu presencia en mi vida. Sin embargo si te fueses, no desaparecería. Entonces me he equivocado. El amor se me cuelga de las piernas, me atrapa el cuello, me obliga a escribir. El amor soy yo. Amor mío. Sos mi amor. Estás en mí.
Han dicho que no existe el amor altruista. Sin embargo, vos precías el vivo ejemplo. En tantas vidas copando mi cuerpo nunca encontré esa clase de amor, que no es clase sino amor. Mi alma nunca fue dócil para amar, mi cuerpo en cambio siempre se arrojó a que lo amen. Sin embargo, yo quería que lo tomaras. Desde lejos lo soñaras. Sólo así lo tendrías. Y es que primero yo te di mi alma y mucho dspués todo lo demás. Mi corazón, como también me dijiste, fue una construcción más tuya que mía, es más tuyo que mío.
Nunca sentí ser Alfonsina Storni como para venir a hablar de "corazón" y de "alma". Me resulta tan trillado, yo no creo que exista el concepto de eso que llaman "corazón" porque cuando a uno se lo rompen lo que en realidad el trituran es la ilusión, la proyección de Ser, entonces el humano se siente como perdido y no realizado, buscando constantemente su conversión en Acto, permanece alterado y sin calma. Hasta que todo pasa. Y no es el tiempo, es el Alma.
De pronto, me encontré entre tus manos. Agitada, como un little black bird, moviendo sus alitas, moviendo su cabeza, sólo agitado por la debacle del amor. Te sentí tan soberano de mi espíritu, dominio que alegró mi soledad y ensombreció mi aparente lejanía. Nunca me sentí tan viva, en un planeta de tantos muertos.
Te miré y de pronto muté en un cuarto, y vos el solitario, palpando las paredes. "Si te atreves a sorprender, la verdad de esta vieja pared; y sus fisuras, desgarraduras, formando rostros, esfinges, manos, clepsidras, seguramente vendrá una presencia para tu sed, probablemente partirá esta ausencia que te bebe." Alejandra no mentía. En esa ausencia que desapareció de tu alma, que de pronto se tornó cenizas volándose en una bruma de ensueño, allí nació mi calma, alli nació esto que deja de ser simplemente el amor de los amantes, el compromiso de los novios, la verdad detrás de los ojos... Para ser todo eso, y serlo de verdad.
N.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Es curioso. O quizás no. Tal vez todo esto que visto de lejos hasta puede constituirse en azar es una hermosa realidad proyectada desde el antes. ¿Antes? He dicho Pasado, qué difícil polarizar el tiempo cuando te has convertido en la medida del mismo: cuando estar o no estar contigo... (Gracias, Borges).

Es algo curioso, pensé y me sonreí. Sentada en el piso de cemento aguardando al tren, que ya dejaba ver desde lejos la lucecita que pronto sería una gran lámpara rodeada de una especie de tabla de planchar enorme colocada en vertical y aún vistiendo el "luto" por el fallecimiento del idol nacional. Nuboso el día, lluvioso, no tan fresco como el de aquella vez... Pero sí lo bastante parecido como para sonreirme y volver a sentir el escalofrío de la espera, como si fuera la primera vez. Qué cliché de película romántica, y me faltaría el estribillo de fondo de alguna canción pop y en inglés. Los yanquis saben como hacer escenas efervescentes y pasajeras. La verdadera música que inmortaliza es la Clásica. Y Charly. Say No More.

Entonces, me levanté del suelo. Ésta vez son sandalias, un jean azul y una remera gris, con la camperita esa ajustada que hace poco volví a usar. Mi cabello, muy despeinado, enredándose en el rodete. Mis ojos delineados, y bien abierto. Mis manos con la muñequera del Che. Curioso tambíén, me la regalaste ese día ! lo recuerdo perecto. Pero ese día yo tenía botas, las botas marrones, el jean con el botón rojo, mi pulover "punk" y la horrible cartera.

La lluvia fue un bonito telón de fondo. Me encantaba sentir el frío que por entonces era más bien helado, pero sosteniendo tu mano en la mía sentir el aire calandome en el tuétano no se sentía más que como volver a nacer. ¿Cómo explicarlo, G? Vos entenderas mejor, porque sentimos algo similar, y con fuerza, como un huracán devastador que se vio forzado destruir todo lo de antes: Miedo, resignación, recuerdos. Esos quedan. Esos no se van. Pero los primeros dos se vieron pulverizados y arrojados a la mar de la conmiseración que no sentimos, por nadie.

No imaginaba que ese día iba a conocer tan bien tu cuarto. Tu cama, qué lindo, qué cómodo sentirte conmigo. Pareciera como si aquel instante lo hubiésemos ensayado toda la vida. Pero no, no, bebé. Todo nuevo, todo real.

Cuando me bajo del tren recuerdo que también habías llegado después que yo, que me había apoyado en ese bordecito de un coso que no sé nombrar, y que el hombre del pulover rojo me habló de Francia, de Economía, de Bella Vista, de Perón (¡Baranda! era una baranda de metal, ahora lo recuerdo bien).

Llegaste y me dijiste: "Te amo". Luego, beso, largo y profundo. Luego tu mano de la mía. Alegría, estupor, nervios también. Cómo no mirarte y sentir que eso podía ser un sueño. Pero en los sueños no hacía ese frío y el corazón no me latía febrilmente.

Qué bueno saber que muchos días ya pasaron de esos momentos, y saber que el amor y la manera en que nos miramos sigue haciéndose presente todo el tiempo entre nosotros. Jamás renunciamos el uno al otro, yo creo en lo que vos me enseñaste: uno nunca claudica.

Te amo, G.


N.

martes, 2 de noviembre de 2010

Dandelión Surrealista VIII - Sacreblú !

(Vagón norrutinario, de nuevo. Los árboles, la gente, las cosas, pasando rápido a través de los ojos, a través de las ventanas, a través del espacio tiempo que no comprende a los ateos. Tantas veces ese escenario y siempre distinto. Agarrado de mi cintura, como no queriendote alejar, no comprendes amor mio? la lejania no cabe entre nosotros, entre nuestros cuerpos que se celan, se viven, se aman, se perpetúan viciosamente en una hermosisima danza final. pero no termina allí. Yo te apreso con mis brazos, acaso rodeo tu cuello y qué bien es tenerte ahí. bonito mio, cabello ensortijado, tenés una revolución estallándote en tus ojos y se te quiebra la reacción en las pestañas. Dejame sacarte la lagaña del dolor, cielo mio. Ahí donde te tengo en realidad no estás, estás mil veces más dentro de mí.)

Cierro los ojos y aun te veo, bonito. Va más allá del color de la luz.


Era de día, a las nueve de la noche.Saquito verde, remera azul. Esa locura de complementarios sin pensarlo en realidad. Las abstracciones de la mente nos comulgan en una soledad compartida: y de pronto ¡Mirá! no estamos solos. Mirá el viento, que se mata de risa, atemperándose contra los parachoques que no lo dejan pasar. Pintame con acuarela un minuto más para respirar tu brisa de ciel, mon amour.

- Torimé, canto gregoriano, da miedo si lo escuchás, sobretodo de noche...
- ¡Sí! durante tres años seguidos mi hermano ponía esa canción a medianoche
- ¿Tres años bancándote torimé?
- Sí, bueno, quedé así...
- ... Sacreblú ! Sacreblú !

Me río. Porque si yo cosifico vos desarmás las cosas y les das otro cuerpo después. Giorgio di Chirico un poroto. Transmutación, Heráclito. De repente entiendo que somos un alma sola repartida entre dos cuerpos, dos torrentes sanguíneos (tal vez por eso no podemos separarnos por demasiado, tal vez sea que mi alma busca repatriar en tu cuerpo y al revés.) Desarma y sangra. Obra de Arte. Mio. tuya. Como a las cinco de la mañana cuando todavía te tengo entre mi pelo, mis piernas, mis manos, mi tacto. Despacio, amor. Dejame guardar cada segundo. Dejame, damelo, devolvelo, no te lo lleves! y si te lo llevas, llevame con él, llevame con vos, llevame lejos yo quiero perderme en lo perdido que estés y respirar lo que respire de tu piel, como las esporas que desprenden los dandeliones así cada uno de mis deseos se siembra en tu cuerpo.

- Soñé que me escribías, G. El cuerpo, me lo escribías.
- Te amo.

Y no hay tiempo. No existe. Y cuándo y por qué si no necesito más. Pero sí, contestame, escuchame, sólo porque cuando todo cobra sentido es cuando me devolvés el sonido de mis palabras. En vos, tienen vida, amor.

Hemos llegado al punto en el que no es mentira nada. No entre nosotros, G. Vos me escribiste ¿entendés? Me escribiste. Me tipografiaste. Ahora mismo esto de amarte es tenerte ahí mirando al horizonte con ese rostro de niño perdido y esos ojos de que te escapaste de los setenta. Ahí, tus manos se apresuran y presionan las teclas de una máquina de escribir. Ella escribe constantemente. Ella está aquí. Ella sos vos. Y viene a decirte que no claudiques, ni siquera ens ecreto, mucho menos en tu interior. No te atrevas a negarlo. Sólo con esos ojos se puede amar así y decir Adiós. Adiós es una palabra que no quiero escuchar jamás de vos. Porque entonces todo esto que es imborrable se me convierte en la hisotira más hermosa y más triste. Y yo ¿Dónde viviré? ¿donde las coplas, las amapolas, los dandeliones, Ernesto, Victoria, Camila, y la mesa de luz con la ventana que de al patio donde jueguen? No puedo ya. Hemos llegado allí. Al punto en el que no podemos perder si saltamos de la mano. Aquí, bebe, tocandote el rostro, sintiendote adentro mio pero corriendo para alcanzarte, extendiendome mis manos para tenerte. Personaje vivo de la Historia que alguna vez creaste. Salido de tu matriz misma de soledad y de amor. No me dejes de escribir, que no se acabe la tinta, bebe. Puedo sangrar hasta secarme sólo por aprehender esa última letra, y no termina.

N.

martes, 26 de octubre de 2010



(para G.)



es un sueño revestido
con un rostro de mujer,

lo señala el empedrado,
donde duerme la vereda

arrastra en los talones
lo que la tristeza deja

es el llanto de los pobres,
es la herida de los perdidos

tapizado con su piel,
perdido en su cintura,

se le ciñe la cordura
como en la deshonra la hiel,

tantos amaneceres en sus piernas
tantas promesas en sus manos

y su boca ha sonreído
con los últimos peldaños

es el humor embravecido
del Destino fugitivo

la última lucha la escogió por terreno
con el amor de los insurrectos

y su forastero preferido
asaltó con el miedo

ya no habrá noche sin Luna,
ya no habrá silencio sin amor.


N.

You know im such a fool for you...


ojos que miran
que sienten

son tus ojos en mis ojos

que viven
resienten

y nacen
y mueren

son tus miradas de las mías

las que arrancan las voces
muertas del corazón

las que arrancan los sonidos
de la ensoñación

y los convierten

en cambalaches
de artillería pesada

para quien no conoce
de los callejones
en los que el amor
de los amores

hizo vino de la vid.


N.

jueves, 21 de octubre de 2010

martes, 19 de octubre de 2010


Allí, amor
tan cerca del Sol
no es bonito ser sombra.
Y tenemos cerca de las manos
aquel cielo inveterado
enredado entre las ramas
del árbol cerquita de casa,
de la esquina y de la plaza,
donde no parece que la calle
nos saque a patadas
N.

domingo, 17 de octubre de 2010

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