“Niña, adolescente, los libros me salvaron de la desesperación; eso me ha persuadido de que la cultura es el más alto de los valores, y no logro considerar esta convicción con mirada crítica.”

viernes, 30 de octubre de 2009



Por qué iba caminando
Por las calles sin asfalto
Escupiendo rayos de sol

Si las veredas empedradas
Ocultaban entre sedimentos
Terraplenes del dolor
¿Qué habrá sido de ella?

Luego de haberse alejado de mi habitación,

Haberse perdido como los pétalos que huyen
Cuando la ventana está abierta,

¿Qué habrá sido de su mano insurrecta?
¿Qué habrá sido de su lágrima de añil?

Y es que hoy, la lluvia gusta
De r e t o r c e r s e en las lagunas
Agotándose hasta en la existencia

Sólo algunos que subyacen
Sólo algunos que obedecen
No pueden verla ni de cerca

Y algún vástago de su amor

¡Que nunca la haya visto partir!

Que me diga qué fue de su angustia

Su melancolía desperdiciada
En rouge manchando mis sábanas

En c a l e s i t a s g i r a n d o s i n c e s a r

La calma suspendida en la debacle de un Adiós

¿Qué habrá sido cuando te fuiste?
¿Y anduviste por las veredas,
Llena de elogio y vanidad?

Luego de haberte dejado una vez más
Conmiserarte ante la frágil Libertad,

¡Pero, Che, qué tristeza!

Y nada es así, nada es tan malo,

Nada es tan pertinente, como para descontrolarse
Salvo la lágrima salada
Y el imberbe sabotaje
De las jovencitas lindas y sus odiosos personajes

En los remotos lares del placer
Te descubrí, pequeña

¿Qué habrá sido de tu piel,
Frágil y hecha de promesas?

Por qué iba caminando
entre calles sin asfalto
derramando perfume de jazmines
entre el cemento de la ciudad


1 comentario:

Delgaducho dijo...

Es fantástico...sencillamente

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